Otra mesa que será de gran ayuda es la denominada mesa de calco, o cajón de calco. Ésta facilitará enormemente tu trabajo de dibujo. Podrás calcar sobre un papel nuevo los dibujos que te hallan quedado borrosos o sucios. Es la solución ideal para remendar errores irreparables en otras superficies, como manchas y trazos de tinta equivocados
Mesa de calcar
Estas son una caja de madera o metal abierta en su cara superior por una superficie de plástico traslúcida. Esta cara traslucida es iluminada por una fuerte luz que se encuentra en el interior de la caja.
Como veréis esta caja la podemos construir nosotros mismos, o se podrá comprar en una tienda especializada, así como mandarla a fabricar a medida.
Una mesa de calco es aconsejable, no imprescindible.
La forma de utilizar la caja de calco es muy sencilla. Comenzamos ubicando el dibujo original y luego disponemos la hoja donde se realizará el duplicado. La luz nos hará ver la guía que debemos trazar para reproducir el dibujo.
Lo primero como dijimos es colocar el dibujo original sobre la superficie de plástico traslúcida, y para fijarlo colocamos tiras de cinta adhesiva en sus puntas. Luego la hoja en blanco, donde calcaremos el original, por encima del primer dibujo. Éste no es recomendable aplicarle tiras de pegamento adhesivo ya que será el dibujo final y se puede dañar.
Te recomendamos que luego de haber realizado el trazo de calco quites el nuevo dibujo y lo repases para obtener, así, expresión en la copia, captar mayor esencia; pero teniendo un cuidado extremo en no ensuciar nuevamente la creación, pues estaremos incurriendo nuevamente en el mismo problema que teníamos con el original. Ten bien en claro que el rozamiento se produce por el desprendimiento de partículas de grafito (la parte del lápiz que escribe), o cualquier otro material con el cual estemos trabajando sobre el papel. Para evitar este rozamiento, que tantos problemas trae, debemos mantener constancia entre las dos zonas de contacto, la hoja y la punta del lápiz. |